Celos entre hermanos ¿inevitables?

Cuando hablamos con familias que tienen o acaban de tener un segundo o tercer hijo, suele ser irremediable la pregunta:

– “Y el mayor, ¿qué tal lo lleva?”

Y la respuesta, sobre todo al principio:

– “Pues bien, de momento no ha dado señales de nada.”

¿Señales? ¿Bien? ¿Estamos seguros?

Cuando hablamos de celos entre hermanos no hablamos de que el reciente hermano mayor se ponga a gritar en medio del pasillo del hospital o que ataque a su hermano recién nacido…

Los celos, como la profesión, muchas veces van por dentro.

La RAE, en su definición de Celo habla de “Envidia del bien ajeno, o recelo de que el propio o pretendido llegue a ser alcanzado por otras personas”.

Es decir y viéndolo desde el punto de vista de un niño “no me gusta mi nuevo hermano porque me quita el amor y el cariño de mamá”

Pero… no es tan simple ¿verdad?

Debemos distinguir entre diferentes situaciones ya que estas diferencias nos ayudarán a tratar el problema desde una perspectiva más amplia:

  • Hay que tener en cuenta la edad del hermano “mayor”, ya que no es igual antes de los 4-5 años que después debido a la madurez cerebral,
  • Hay que tener en cuenta cómo sucedió el embarazo, si fue un buen embarazo en el que la madre se mostraba activa o si por el contrario tuvo que estar en reposo,
  • incluso hay que tener en cuenta el sexo del recién nacido, ya que dependiendo de si es del mismo género o no que el hermano mayor, es probable que existan más o menos celos…
  • y muchas situaciones más que hay que tener en cuenta.

¿Tienen solución los celos? Puede, aunque…

Creo que realmente la pregunta sería ¿es malo que el hermano “mayor” tenga celos? La respuesta es NO, porque tener miedo de perder algo por un lado implica que la relación con mamá es satisfactoria, que estamos ante un apego seguro y eso es bueno, tanto para el niño como para la mamá y además, tener celos implica también que el hermano “mayor” está adaptado al entorno, que se siente seguro en su medio más cercano.

 

Lo que sí es malo es no tener herramientas sufientes para adaptarse a los cambios que suceden cuando llega un hermano pequeño. Lo que sí es malo es que los padres no tengan en cuenta esos sentimientos negativos, como suelen ser los celos, por el hecho de que son “normales”. No ofrecer, como adulto responsable, herramientas y soluciones a las emociones a las que se enfrenta el hermano mayor es lo que puede tener graves consecuencias. 

Los padres debemos de ser conscientes de que un hermano es un gran regalo, pero no podemos hacer que los niños sientan lo que sentimos los adultos. Ese adultocentrismo que se basa en la premisa de “Tener un hermano es un gran regalo. Ya me lo agradecerá” no le hace ningún favor al nuevo hermano “mayor” ya que realmente se están dejando de lado sus verdaderos sentimientos, que por otro lado son tan válidos como los de los adultos.

 

¿Quieres saber más sobre los celos entre hermanos? ¿Quieres conocer herramientas para poder sobrellevarlos de una manera cómoda para todos? Ven el próximo sábado, 22 de abril a Oh! La luna (C/Parque Bujaruelo, 4 -Alcorcón-) y veremos esto y mucho mas!!

Info y reserva de plazas en info@ohlaluna.com.

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