Cuando nos quedamos embarazadas de nuevo, uno de nuestros mayores es cómo se lo va a tomar el hermano, que se convertirá, sin él o ella quererlo, en hermano/a mayor, con todo lo que ello conlleva.

 

Ser hermano mayor no es fácil y debemos siempre ponernos en el lugar del niño y no mirar lo que ocurre desde el punto de vista del adulto. Recuerda: “dale la vuelta a la tortilla” para ver las cosas desde una nueva perspectiva. Esto te ayudará a afrontar mejor el problema y de una manera más óptima.

 

Como adulto tu entiendes que un hermano es “un regalo para todo la vida”. Muy bien y es cierto. Pero para tu hijo mayor, el recién nacido no es más que un rival. Apartemos el adultocentrismo que impera en nuestros razonamientos y pongámonos en el lugar del hermano mayor.

 

Cuando los celos van enfocados al bebé, el sentimiento primario que subyace es el de la ira. El hermano mayor se siente enfadado porque hay un bebé que siente que viene a “quitarle” el amor de sus padres.

 

¿Qué podemos hacer cuando sentimos que nuestro hijo “odia” a su recién llegado hermano?

  • Ponernos en el lugar del hermano mayor. “No es un regalo” “No siento amor hacia él”. Si a veces, las mamás dudamos si vamos a querer a nuestro segundo hijo con la misma pasión e intensidad que queremos al primero, ¿por qué obligamos a nuestro hijo que es más inmaduro y con un cerebro racional en construcción a querer al bebé desde el primer momento?

 

  • Ofrecerle atención cuando la demande, aunque sea para decir que en ese momento no podemos prestarle atención.

 

  • Ofrecerle compartir espacios con la madre y el bebé. Todas tenemos dos lados…. Uno para cada uno. Es cierto, que es más cómodo dar el pecho o el bebé solo con uno o dormir solo con uno, pero como hemos dicho anteriormente: es importante ponerse en el lugar del “mayor”.

 

  • El padre debe interceder y ser el “nuevo mejor amigo” del hermano mayor. No siempre es fácil, por los trabajos, por las necesidades del día a día, por las necesidades del bebé pero es importante que los padres hablen sobre qué puede hacer el padre con el hijo mayor para que éste se sienta especial, para que sienta que la atención de uno si que está en él.

 

Hacer todo esto no implica ni nos asegura que todo vaya a ir une; pero por un lado tendremos la certeza de estar haciendo las cosas bien con el nuevo hermano mayor y segundo, no nos sentiremos tan perdidos con el estreno de la bi-maternidad o bi-paternidad.

 

Cuando nació Bollito, mi mantra durante los primeros meses fue: “Tengo dos lados, uno para cada uno” y siempre intentaba escuchar a Piojo.

Está claro que no siempre lo conseguía y seguro que en algún momento Piojo se sintió mal. No soy una super madre ni una super mujer, pero lo intenté y estoy segura que eso ayudó a que hubiera momentos malos pero ni los recuerdo, así que no debieron ser tan malos.

Esta es mi experiencia personal al convertirme en madre de dos, y tu¿hiciste algo especial? ¿te planteaste algo antes de que naciera el pequeño?

 

¡Cuéntame!

 

 

¡E-book gratuíto: "10 maneras de estimular a tu bebé en casa"

al suscribirte al Blog!

Además, conoce los cursos, talleres y conferencias de Piojitos & Bollitos. Psicopedagogía para padres cada semana.

 

¡Suscribete a la newsletter y además de recibir tu e-book gratuito, tendrás informacion y ofertas especial de los talleres y cursos de PSICOPEDAGOGÍA PARA PADRES (Rabietas, Celos entre hermanos, Sueño Infantil, Educación Emocional y un largo etcétera). 😃

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.

campaña mailing by Mailrelay

¡Gracias! 😘 Ya te has suscrito. Mira en tu e-mail y consigue tu e-book gratis.