Una de mis mejores amigas es fotógrafa. Es autonoma y madre como yo y tenemos muchas cosas en común.

Un día, hablábamos de que la gente se conforma con las fotos del movil y al final no te haces fotos con un profesional por que piensas “Total, ya tengo un montón de fotos con el móvil”. Déjame decirte algo: no tiene nada que ver una buena foto de un profesional a una foto que hayas hecho con el movil.


Esta foto mía está hecha con mi movil. Sí, la foto es mona y graciosa. Ya sabes… un día de parque te haces unas cuantas fotos con tus hijos…

 

Pero no tiene nada que ver con esto:

Foto realizada por una profesional.

Pues lo mismo pasa en educación y en psicopedagogía. Tener un hijo no te hace un profesional de la educación, te hace madre o padre, pero no un experto. Al igual que tener un IPhone no te hace fotógrafo.

Si necesitas ayuda para realizar la Declaración de la Renta, acudes a un asesor o a un gestor ¿cierto?

Entonces, si necesitas ayuda con tus hijos, ¿por qué no acudes a un profesional?

Insisto: hacer un curso de 35 horas no te convierte en psicólogo, ni tendrías que poder hacer terapia, al igual que tener una cámara no te convierte en fotógrafo.

¿Por qué con la educación de nuestros hijos creemos que todo vale?

¿Por qué pensamos que cualquiera puede opinar y decidir que hacemos nosotros con la crianza y educacion de nuestros hijos?

El mundo está lleno de “todólogos”.

Los “todólogos” son esas personas que creen que saben de todo y hablan de todo y opinan sobre todo. Seguro que conoces a alguna ¿verdad? Bien, pues pasa de sus opiniones.

¿Tienes dudas? Acude a un profesional, exactamente igual que harías si te doliese una muela ¿o no?

No quiero intrusos que creen que saben de educación o de psicopedagogía y “ayudan” a las familias con comentarios inoportunos o incluso falsos. No quiero intrusos que culpan a niños y/o padres por determinados comportamientos. No quiero gente que no ayuda. No quiero gente que destruya.

Para ayudar a una familia hay que saber, tener conocimiento, pero también empatía, saber comunicar ,entender cada uno de los miembros de esa familia. Y muchas veces, simplemente callar por que es lo que se necesita. Para ayudar a una familia hay que construir con ellos, ya que son ellos los que hacen de sus familia lo que ellos quieren.

¿Y tu? ¿Te has encontrado con algún “todólogo” en tu vida?

Un abrazo,

Amaia

P/D. La foto profesional está realiza por menudosdiminutos.com (https://www.menudosdiminutos.com/)