Te voy a contar como ha llevado Piojo el confinamiento. Recuerda que Piojo ya tiene 9 años (¡Madre mía! ¡Cómo crecen!), está en 4º de primaria y tiene déficit de atención.

Piojo es inquieto, alegre y, sobretodo, bueno y bondadoso. Jamás encontrarás un ser tan bueno como él. Es la bondad con pecas. También es inquieto, movido y con un cabeza que… vive más en Urano que en la Tierra. Piojo es perfecto por el simple hecho de ser él mismo.

Antes de encerrarnos en casa, entrenaba 4 días al futbol, ademas de los días de partido y el resto de días jugar, jugar y jugar. Un niño para el que el movimiento físico y la actividad son fundamentales. Cada día hay una energía que gastar y eso le ayuda a dormir antes, a descansar mejor e incluso, a estar más centrado a la hora de los deberes o de estudiar.

Imagínate lo que fue pasar de 100 a 0 en un día… 🥺🥺🥺 Al principio, hacíamos deporte en casa. Todos los días. Un rato. Pero poco a poco la desidia y el aburrimiento fueron a más y a más y a final, Piojo, no quería hacer nada. Consecuencia: tardaba alrededor de dos horas en dormirse 😔, no era capaz de concentrarse en los deberes, ni en una simple división, estaba apático.

Todo este aburrimiento acabó transformándose en enfado. Estaba enfadado y ni siquiera él sabía lo que le pasaba. Menos mal que en casa somos mucho de hablar y cada día, un ratito para él, para hablar, para expresarse. Y sí, la frase más repetida fue: «Esto de estar encerrado es una 💩.»

A medida que pasaban los días le costaba más dormir, más hacer los deberes y, por supuesto, andaba de puntillas todo el día. Por fin, pudimos salir a la calle (¡bendito 26 de abril!) y sin más dilación se fue con su padre a andar. Andar rápido durante una hora. Todos los días. Y poco a poco las aguas volvieron a sus cauce. No fue cosa de un día ¡qué va! Pero apareció esa sonrisa pícara, esas ganas de hablar, más ganas de estudiar y aprender, … Empezó a ser él de nuevo. Piojo.

Todavía le cuesta mucho dormirse y sigue sin muchas ganas de comer, pero la luz al final del túnel cada vez es más grande y sé que Piojo, en poco tiempo volverá a ser el de siempre.

Lo que quiero decir con toooooodo esto es que cada niño ha vivido el confinamiento de una manera, dependiendo de sus necesidades y de su carácter; y como siempre digo, hay que mirar a los peques, conocerlos y, entonces, actuar. No hay recetas, ni fórmulas mágicas para educar y criar, solo hay observación, sentido común y mirar las cosas desde su punto de vista.

Y tus hijos ¿cómo han vivido el confinamiento? ¿Alguno como Piojo?

Pronto contaré el de Bollito y ya te aviso que ha sido completamente diferente…

Muchas gracias por leerme. Ya sabes, si te gusta ¡comparte por favor!

Un abrazo,

Amaia

¡E-book gratuíto: "10 maneras de estimular a tu bebé en casa"

al suscribirte al Blog!

Además, conoce los cursos, talleres y conferencias de Piojitos & Bollitos. Psicopedagogía para padres cada semana.

 

¡Suscribete a la newsletter y además de recibir tu e-book gratuito, tendrás informacion y ofertas especial de los talleres y cursos de PSICOPEDAGOGÍA PARA PADRES (Rabietas, Celos entre hermanos, Sueño Infantil, Educación Emocional y un largo etcétera). 😃

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.

campaña mailing by Mailrelay

¡Gracias! 😘 Ya te has suscrito. Mira en tu e-mail y consigue tu e-book gratis.