Se oye taaaaanto hablar de los niños y la No tolerancia a la frustración que yo también voy a hablar, pero yo, como siempre, le voy dar la vuelta a la tortilla y te voy a hacer pensar un poco… 🤔

Lo primero: debemos entender qué (carajo) es la tolerancia a la frustración ¿tú sabrías decirlo? ¿Sí? ¿No? Te cuento… La tolerancia a la frustración es no enfadarte ni explotar cuando las cosas no salen como tu quieres. Es decir, toleras o aceptas que algo no sea o no haya salido como a ti te hubiera gustado. Dicho de una manera sencilla.

Todos nos enfadamos cuando las cosas no salen cómo queremos

Ahora piensa… ¿realmente te gusta que las cosas no salgan como tu quieres? ¿De verdad crees que está bien no conseguir lo que quieres o anhelas?

No ¿verdad? No mola nada de nada. A todos nos gusta que las cosas nos salgan bien, conseguir lo que queremos, etc., etc. Y ¿qué pasa cuando no lo conseguimos? ¡Te enfadas! Y ¡te frustras! E, incluso, hay veces que lo demuestras abiertamente ¿verdad?

Hay veces que te enfadas con alguien y se lo haces saber, puede que gritando, puede que de malas maneras, puede que a lo mejor dejes de hablar a esa persona o puede que te vayas enfadado y no superes ese enfado hasta días después…

¿Te ha pasado alguna vez? No te conozco personalmente, pero puedo asegurar que sí. Entonces, ¿por qué a los niños no les dejamos enfadarse o frustrarse cuando algo no sale como ellos quieren? ¿Por qué intentamos que no se enfaden cuando pierden a un juego? ¿Por qué queremos que sonrían y acepten que no han conseguido lo que querían?

Siempre lo mismo con los niños: «Comparte» «Pide perdón» «No te enfades» Etc. Etc. Les decimos siempre a los niños qué deben hacer con sus emociones. Y, casi siempre, les decimos que las dejen de lado. Que nos las usen, que las obvien. Y, eso no es útil, no les enseña a utilizar sus emociones, por que las emociones nos dan información sobre nosotros mismo, nos dan una valiosa información sobre lo que somos, cómo vivimos y cómo nos afecta lo que nos rodea. Y luego usamos esa información para vivir y convivir en sociedad. ¡Qué útiles e importantes son las emociones! ¿Verdad?

Entonces, ¿por qué no dejamos a nuestros hijos que vivan y sientan esas emociones?

¿Qué podemos hacer? Sencillo. En 3 pasos podemos darle la vuelta a la tortilla:

  1. Poner en palabras lo que siente y por qué lo siente.
  2. Saber cómo se siente y reconocer si hay algún cambio físico: calor, ganas de llorar, incluso dolor de cabeza o de estómago…
  3. Si al sentirse frustrado ha agredido a alguien, hacerle ver que la agresión en sí no está bien, que la frustración hay que demostrarla de otra manera. Y buscar formas alternativas de actuación.

Es importante sentir y emocionarse pero es más importante saber qué nos está pasando y utilizar esa información para vivir. No intentemos evitar las emociones de nuestros hijos. Si se frustran que se frustren pero les ayudaremos a vivir con esas emociones.

Espero que te haya gustado. Ya sabes… Si te gusta ¡comparte!

Un abrazo enorme,

Amaia

Escríbeme si necesitas ayuda con la crianza o educación de tus hijos.

¡E-book gratuíto: "10 maneras de estimular a tu bebé en casa"

al suscribirte al Blog!

Además, conoce los cursos, talleres y conferencias de Piojitos & Bollitos. Psicopedagogía para padres cada semana.

 

¡Suscribete a la newsletter y además de recibir tu e-book gratuito, tendrás informacion y ofertas especial de los talleres y cursos de PSICOPEDAGOGÍA PARA PADRES (Rabietas, Celos entre hermanos, Sueño Infantil, Educación Emocional y un largo etcétera). 😃

Rellene el siguiente formulario para suscribirse.

campaña mailing by Mailrelay

¡Gracias! 😘 Ya te has suscrito. Mira en tu e-mail y consigue tu e-book gratis.